¿Cuánto dinero puede cobrar un diseñador web?

En los tiempos de la comunicación y el mercado globalizado, es importante para las empresas y los negocios tener presencia en internet. Hoy en día, un negocio que no tiene página web, que no puede encontrarse con una búsqueda en los navegadores o que no cuenta con redes sociales, es un negocio que no existe. Son muchas las ventajas que tener una página web puede aportar a una empresa, empezando por el lado de la comunicación, la publicidad, el servicio de atención al cliente y la captación de compradores y clientes potenciales.

Existe toda una multitud de herramientas de desarrollo y creación de blogs, webs, tiendas digitales e incluso aplicaciones, pero no todo vale para obtener buenos resultados. Si no se cuenta con la ayuda y el trabajo de un profesional del sector, puede ser contraproducente la creación de un espacio digital para el negocio. Lo más recomendable es contratar los servicios de un diseñador web experimentado que sea capaz de reflejar la filosofía de la empresa, su identidad, sus valores y lo que ofrece. En definitiva, que diseñe y cree el mejor espacio web posible para su correcto funcionamiento y la obtención de los objetivos fijados por la empresa en sí. Los clientes lo agradecerán y confiarán más en una marca que pueden visitar, a la que pueden preguntar y de la que se informan desde el sofá de su casa.

Partiendo de esto, y una vez que hemos decidido confiar en un diseñador web profesional para este trabajo, veamos cuánto habrá que invertir. Como cualquier otro diseñador, artista o profesional, hay precios muy variados y depende de muchísimos factores, pero podremos hacernos una idea aproximada.

Precios y costes a la hora de trabajar con una web

Antes de valorar o conocer las retribuciones económicas del diseñador, debemos conocer los costes de una web. Es mucho más que algo que se crea, incluye mantenimiento, actualizaciones, atención continuada, hosting, almacenamiento y mucho más. Para una empresa novata en el mundo digital y electrónico, puede ser toda una odisea, y si no está bien informada podrá darle problemas. Hay muchos elementos que supondrán un coste. Veamos cuáles son los principales.

  • Hosting y almacenamiento. Se trabaje con una plataforma u otra, la web necesitará estar ubicada en un lugar físico, que conocemos como “hosting”. Ese hosting tiene un coste que puede variar mucho en función del proveedor, de la plataforma y de las características que se elijan. El almacenamiento también es importante tenerlo en cuenta, pues a la hora de publicar imágenes, subirlas a la web, cualquier vídeo, artículos, posts, páginas, información, contenido multimedia, etc. Si contratas una capacidad muy baja, puede dar problemas y quedarse corto.
  • Mantenimiento y actualizaciones de la web. No puedes contratar el diseño de una web, dejarla lista y abandonarla. Es imprescindible para su posicionamiento en internet y su éxito que se actualice su contenido, que se creen posts que ayuden a posicionar la web y captar nuevos clientes, etc. Y no solo un mantenimiento a nivel de contenidos, sino de la propia página en sí. Que se mejore poco a poco y se adapte a los cambios en el mercado, la empresa y los consumidores o clientes.
  • Trabajo de redes sociales y comunicación. Bien sea para promocionar, posicionar y dar a conocer los contenidos de la web, sus productos y ofertas, es imprescindible contar con cuentas en las redes sociales más recomendables e interesantes para el negocio. Contratar a una compañía que se encargue de eso o a un particular es caro y puede traer muchos beneficios a la web y a la empresa. El mismo encargado de las redes sociales también puede ser el responsable de los contenidos de la web en cuestión, de sus publicaciones y de la comunicación y publicidad de las mismas.

Estos son, entre otros, los costes y los diferentes trabajos que hay que conocer y tener en cuenta a la hora de lanzarnos en una plataforma digital. Ahora veamos cuánto cuesta contratar a alguien para la creación y el diseño de la misma o contratarle para dicha tarea.

¿Contratar a un experto o buscar alternativas más económicas?

Cuando hablamos de un diseñador web, o que ha estudiado un Curso de creación de webs, no nos estamos refiriendo a cualquier persona que decide empezar a crear y desarrollar webs para una empresa. Hablamos de profesionales cualificados que se han formado y tienen una trayectoria académica que avala sus resultados, así como experiencia en el sector. Entre otros, sus conocimientos deben ser de diseño gráfico, diseño multimedia y web, programación, etc. Este profesional se gana la vida con su trabajo y, como ya sabemos, nadie trabaja a cambio de nada, así que el desarrollo y la creación de una web gratuita no existe, pues todo tiene su precio.

Lo barato sale caro y confiar en un desarrollador sin experiencia ni amplios conocimientos en el sector puede acabar siendo un problema, o un gasto inútil. Ahorrarás contratando a diseñadores no profesionales, pero supone un riesgo, pues puede no servir a la empresa para obtener sus resultados y objetivos deseados. Invertir en una página web creada por un profesional y experto es lo más recomendable y ayudará a que el negocio evolucione y se extienda. Contar con una tienda en una ciudad es ideal para llegar a los clientes potenciales de esa ciudad, tener la tienda en internet llevará tus productos y servicios a, no solo el país entero, sino el mercado internacional, pues internet es mundial.

Siendo así, un desarrollador y diseñador web te cobrará más que un inexperto, pero te dará mejores resultados. Entre sus costes y su presupuesto incluirá el hosting, el almacenamiento y otros detalles, a los que sumará su trabajo. Por supuesto, cobrará en función del pedido que se le haga. Si la web es muy sencilla y rápida de hacer, el precio será inferior. Si lo que se busca es una buena página muy completa y profesional, el coste será mayor. Este es uno de los diferentes factores que harán que el precio suba o baje. Veamos algunos más antes de lanzarnos a hablar de cifras económicas y precios.

Factores que influyen en el precio del diseño y el desarrollo de la web

Como ya hemos dicho, la complicidad y la profundidad de la web, así como su contenido y su estructura, influirá mucho en el precio, pero hay otros factores importantes que no podemos obviar. Algunos de ellos son:

  • Si está hecho con una plantilla o se trata de una web a medida para el cliente. Si deseamos algo único y creativo para nuestro negocio, tendremos que aceptar una subida importante en el presupuesto y el precio de la misma. En cambio, si el diseñador utiliza una plantilla predeterminada le será más sencilla la tarea y empleará menos horas de trabajo, con lo que conseguiremos ahorrar. Hay muchas plataformas gratuitas que puedes utilizar libremente, pero otras te costarán un plus en el presupuesto. Elegir la correcta la que mejor se adapte a la filosofía de la marca es importante. Si ninguna parece ser la indicada, quizás convenga desarrollar desde cero y diseñar una propia.
  • Complicidad y peso del proyecto de creación y diseño. Como hemos dicho, si se trata de una web complicada y muy elaborada será más cara, si es una web sencilla será más económico su desarrollo. Todo influye en esto. Es como la construcción de una casa o una tienda, cuanto más grande y creativa más caro será construirla, además de diseñarla.
  • Cambios, modificaciones, creaciones, etc. Si el cliente pide más cambios o decide que no le gusta el diseño final, requerirá de empezar de cero, hacer grandes modificaciones o editarla de nuevo hasta encontrar lo que se desea lograr. A más diseños y cambios, mayor precio, pues suponen un trabajo y muchas horas de esfuerzo y dedicación.
  • Talento, conocimientos y experiencia del diseñador. Además de su habilidad y su formación, hay que tener en cuenta que está creando y trabajando en algo artístico. Si el profesional tiene renombre o es un diseñador famoso tenemos claro desde el principio que realizará un trabajo excepcional, pero también tendrá un coste elevado.
  • Otros factores como el trabajo realizado y todo lo que continúa tras el diseño y su elaboración. El lugar de residencia del diseñador, que puede ser la misma ciudad o no, incluso un país o continente diferente, etc.

Entonces, ¿cuánto cobra un diseñador web?

Ajustando el pedido con los diferentes factores, las características y la negociación entre el cliente y el diseñador, el precio puede ser muy variado. Encontrarás presupuestos de entre 500 y 1000€, otros que asciendan hasta los 2000€ y cifras mucho más altas, pero no siempre es así. Hay autónomos que trabajan en el sector del diseño gráfico y el diseño de webs que ofrecen creación de páginas para empresas por menos de 400€, pero puede no ser la mejor opción. Habrá que tener en cuenta lo deseado, los objetivos a cumplir, la inversión que supone y todos los factores, así como el trabajo del diseñador y la complicidad de la web.