La interoperabilidad necesita reglas comunes
La normativa BIM no es un trámite separado del proyecto. Define cómo se estructura, transmite y conserva la información para que distintas organizaciones puedan trabajar con una referencia comprensible.
ISO, UNE y clasificación
Las fuentes citan la ISO 16739, la UNE-EN ISO 19650 y sistemas de clasificación como Uniclass y Omniclass. Estas referencias ayudan a ordenar datos, objetos y entregables. Antes de aplicarlas hay que comprobar la versión vigente y el alcance que corresponde al proyecto.
El protocolo como hoja de ruta
Un protocolo BIM concreta responsabilidades, flujos, nomenclaturas, revisiones y entregas. Sin ese acuerdo, cada participante interpreta el modelo a su manera y la coordinación pierde consistencia.
De la norma al proyecto
- Identificar requisitos de información.
- Definir responsables y momentos de intercambio.
- Establecer criterios de revisión y aceptación.
- Registrar cambios y decisiones.
La norma aporta un lenguaje común. El protocolo lo convierte en trabajo cotidiano.
Esta guía forma parte del hub Arquitectura BIM: una nueva forma de gestionar las obras arquitectónicas.