En el amplio mundo de la comunicación, los tipos de letras juegan un papel determinante en el diseño gráfico de productos editoriales o de impresión. De allí que el especialista en el área debe tener claras nociones de psicología del diseño para transmitir un mensaje específico de la manera correcta.

Las letras son los signos gráficos que conforman el alfabeto, y al imprimirlas, al igual que los números u otros símbolos, se denominan “tipos”. Su estilo, apariencia y dimensión, dependerán de la técnica, el arte, e industria, igual que al elegir su uso al crear, y desarrollar diseño gráfico editorial o publicitario.

El proceso de generarlos en diversas formas, tamaños y colores, plasmados en físico y digital, es lo que se conoce como tipografía. Mediante este proceso se obtienen diversas clases de tipos que permiten decidir el cómo usarlos al momento de iniciar un proyecto.

Así, la tipografía es el arte de diseñar, construir, moldear y dimensionar letras, números o símbolos, determinando el uso que se hará de los mismos. En este post se explican algunas estrategias a seguir para seleccionarlos, así como el uso que debe dárseles en proyectos de diseño gráfico.

¿Cómo escoger una tipografía?

Las tipografías tienden a asociarse con épocas y períodos históricos determinados, tendencias vinculadas a la moda e industria cultural, o a marcas comerciales reconocidas. También pueden comunicar una imagen corporativa e incluso llegar a transmitir emociones, sensaciones, estados de ánimo y mensajes específicos, relacionados con la estrategia de comunicación.

A través de ellas, el diseñador habla al mundo diciendo lo que quiere en cada proyecto, sin embargo, no debe elegir basándose en sus preferencias. Se sugiere escoger una que sea adecuada, fundamentada en criterios estéticos, que resulten funcionales y compatibles con el objetivo y el contenido a difundir.

Las propuestas dirigidas a personas jóvenes, vanguardistas, con ideas modernas, serán diferentes a aquellas dirigidas a quienes tienen gustos e ideas tradicionales. Por ello, también es importante evaluar el público al que se quiere llegar, gustos, necesidades, comportamiento de tribu, asociados a los objetivos propios del producto.

Cuidar el tipo de texto es una regla fundamental que debe estar acorde con las estrategias de marketing y comunicación del producto de diseño gráfico creado. Impera su atractivo, y la letra variará, según se trate de los contenidos promocionales, informativos, recreativos, educativos, publicitarios o de venta, y al formato y la plataforma.

Ya sea un producto digital o impreso, es esencial tomar en cuenta los parámetros establecidos para limitar la dimensión del texto. En las redes sociales, por ejemplo, la cantidad de contenido permitido para imagen o producto está condicionada por las preferencias de los usuarios.

De allí, que las imágenes o diseños, que tienen en su composición más de un 20% de espacio ocupado por escritos, pierdan fuerza. Tampoco es posible para estas propuestas alcanzar niveles esperados, o al menos favorables, de interacción o receptividad del público objetivo.

Por eso, el contenido debe distribuirse ágilmente en el espacio disponible, y no extenderse demasiado para no agotar al lector ni distorsionar el mensaje. En caso de no ser suficiente, deberá usarse un tipo de letra reducida pero legible, estética y original, evitando apartarse de lo proyectado.

Procurar que el tamaño de la letra sea proporcional al ancho de la columna y el espacio en los interlineados, evita el agotamiento del lector. Del mismo modo es importante el correcto espaciado entre ellas, así como entre palabras, ya que los tipos muy comprimidos o expandidos generan distracción.

Tamaño y contraste de tipografías

El contraste, alude a la contraposición de dos o más estilos de fuentes tipográficas en cuanto a forma y tamaño. Es importante considerar que la combinación en la tipología obedece al orden jerárquico de la información, lo que se proyecta luego con diferentes impresiones.

Cada tipo de letra transmite un mensaje y emoción específicos, asociados a la fuerza, estética, grosor y características del trazo, relacionados con sus nombres. De allí, que a pesar de existir solo tres tipos: de palo seco, con serifa y cursiva; existan a su vez, infinidad de familias derivadas.

La de palo seco es rígida con terminación recta, de punta cuadrada o curva, lo que la hace versátil y de un estilo sólido. Por su parte, la serif posee al final del trazado, una coleta conocida como serifa que la hace ideal para ser usada en gran tamaño.

La cursiva es aquella vinculada al arte de la caligrafía y sus diseños se asocian a tipos específicos de mensaje. Una particularidad de la cursiva es que añade una connotación especial a lo expresado en el texto original, relacionado a la elegancia.

Bien combinadas, las diferentes fuentes tipográficas pueden crear efectos muy interesantes, dinámicos y de gran atractivo para animar el bosquejo y generar impacto. No obstante, se recomienda prudencia al momento de contrastar sin dejar de llamar la atención.

Del mismo modo, no deben combinarse más de dos tipos en una misma propuesta o proyecto. Ello genera dispersión en el lector, confusión, y da una apariencia de desorden en el producto final.

En caso, de requerirse más variaciones tipográficas, pueden obtenerse mezclando dos tamaños notoriamente opuestos, conjugándolas con el color, dirección de textos y espacios disponibles. También debe considerarse que en videos e imágenes de fondo, algunos caracteres tienden a desaparecer si sus colores no están adecuadamente contrastados y definidos.

El color de las letras

El contraste de color con respecto al fondo sobre el que se plasma la tipografía, es una condición que amerita especial observación. Tradicionalmente se consideró el verde, generador de descanso visual, argumentando que textos sobre fondos de este color, no generan estrés en el lector.

Sin embargo, tendencias actuales indican que un mayor contraste genera mayor legibilidad, lo que significa que ya no se procuran colores refrescantes sino marcadas diferencias. A estos fines, se recomiendan discursos o contenidos en negro sobre fondos blancos.

A la inversa, los blancos sobre fondos negros, muy de moda en la actualidad, resultan agotadores y de baja legibilidad. Si se toma esta opción, deben plasmarse contenidos cortos, legibles y caracteres de forma y estilo gruesos.

No obstante, al ser el contraste negro – blanco el de mayor definición, los tonos están de vuelta en el mundo del diseño gráfico. Muchos artistas se inclinan por el brillo en los matices, enfatizando en las palabras con coloración, captando así el interés de los observadores.

Para casos de fondos amarillos, lo recomendable son textos negros, siempre que sean breves y de gran tamaño. Los caligrafiados en rojo o naranja, son recomendables en titulares y rótulos en los que se requiera causar impacto o llamar la atención.

Estas opciones atractivas resultan útiles para la emisión de mensajes y la creación de identidad de marca. Del mismo modo, permite atraer mayor cantidad de consumidores de productos y servicios a través de imágenes diseñadas. Si quieres aprender más de este campo te interesará el curso en Diseño Gráfico de Madrid.

Mayúsculas y minúsculas

El uso adecuado de las mayúsculas y minúsculas dicen mucho del respeto del diseñador por el lector. Su utilización se relaciona con las reglas de redacción y ortografía, que son tan necesarias para la promoción, y difusión de todo proyecto informativo.

Además de la utilidad ordinaria, las mayúsculas sostenidas en un texto implican también intención de resaltar, destacar, enfatizar. No ocurre así, con las minúsculas, pues ellas implican el orden lógico y natural de toda escritura.

Se utilizan comúnmente para estructurar y plasmar contenidos de textos específicos en un proyecto gráfico. Sin embargo, según su ubicación, dirección, tipo y color ofrecerán sentidos distintos y concretos, conforme a la intención del diseñador.

Estudios revelan que las tipografías vistas con mayor frecuencia son más fáciles de leer. Así, el uso ordinario de las minúsculas y mayúsculas es permitido cuando no se requiere personalizar un proyecto o propuesta.

Caso contrario, para títulos y logotipos se recomienda escoger una tipografía con diseño personalizado que permita destacar el valor original de la marca.  Del mismo modo, el resultado final deberá generar impacto, hacerse notar, y comunicar un mensaje específico.

Cursivas

Las cursivas son herramientas destinadas a destacar versos específicos e intenciones concretas. Resultan muy útiles en la emisión de mensajes, así como en contenidos que pretendan ser reglamentarios.

Tipografía diseño gráfico

Su uso y aplicación es muy sencillo, simple, funcional y eficaz. Actúan mediante la afectación del tipo de letra, provocando una ligera inclinación lateral alterando su estilo original.

Son utilizadas comúnmente para enfatizar, resaltar, llamar la atención, citar, invitar a la reflexión y generar observaciones. No obstante, se recomienda su uso con máxima prudencia y moderación, pues usadas en exceso contaminan la legibilidad y distorsionan el boceto.

Qué tipo de letras podría utilizar

La elección del tipo de letra se vincula a tres elementos claves: la tendencia, el mensaje y el público objetivo, a fin de comunicar efectivamente. De allí que la información debe jerarquizarse a fin de generar el impacto deseado mediante el uso de la tipografía correcta.

En la siguiente lista se ofrecen diferentes estilos: modernas, vanguardistas, más clásicas o tradicionales, anchas, angostas o góticas.

  • Las palo seco: Son una propuesta en la tendencia actual.  Reflejan una imagen moderna, limpia, minimalista, que la convierten en la mejor opción para el diseño digital. Sin embargo, no son aconsejables para textos largos impresos por cuanto se hacen monótonas y poco digeribles al lector. Son tipos de fuentes tipográficas palo seco: Arial, Tahoma, Verdana, Chicago, Helvética, Mónaco, y Univers.
  • Sans serif redondeada: Es un modelo de fuente tipográfica muy utilizado en todo tipo de proyecto, científico, de grado, e incluso en la web. Resulta muy fácil usarlo siendo una tendencia tan popular que pasa inadvertida, lo que la hace recomendable, salvo en casos de proyectos personalizados. Es sumamente funcional y legible. La mayoría de los diseñadores utilizan esta tendencia combinándola con fuentes de trazos uniformes, llevados de medianos a gruesos, con espacios adecuados entre letras.
  • Manuscritas o Script: Son fuentes tipográficas parecidas a cursivas o de caligrafía. Se utilizan para destacar títulos, subtítulos y firmas de autor en presentaciones digitales, dado que sus trazos tienden a desaparecer o difuminarse. Son ejemplos recomendados de esta fuente: English, Aelfa, Medieval, Belphebe, Edwardian Script, Brush, Killigraphy, Victoriana y Vivaldi.
  • Blackletter: Esta denominación significa “letras oscuras” en inglés. Obedece a su aspecto oscuro y es utilizada para titular proyectos plasmados en físico que siempre habrán de ser en fondos blancos.
  • Helvética: Es una de las familias de letras más usadas para trabajos publicitarios y editoriales, renovada en este 2.020 con una nueva versión llamada Helvética Now. Todos sus caracteres rediseñados en nuevos y definidos tamaños, resultan de gran utilidad en la producción de logos y otros elementos de la tipografía actual.
  • Maler: Es una fuente mayúscula, de estilo urbano, recomendada para modelos que exijan creatividad, originalidad y personalización. Muy útil para trabajar Photoshop, pues se adicionan a su entrega elementos de caracteres latinos.

Fuentes especiales para diseñar logotipos

  • Quaker: Con un estilo retro-vintage es una de las mejores tipografías Serif. Su particular y agradable letra resulta ideal en la elaboración de logotipos y etiquetas. Con sus caracteres alternativos sumados al soporte multilenguaje como accesorios, resulta un extraordinario apoyo para todo diseñador. Estos entre otras ventajas, constituyen a este tipo en un particular aliado.
  • Peace Sans: Es una fuente tipográfica, grande, muy útil para diseñar logos llamativos, y ofrecer propuestas en páginas web, redes sociales y otros igualmente exigentes.  Es una tipografía en negritas, con glifos, soporte multilenguaje, y un particular estilo moderno y elegante.

La comunicación escrita es pilar fundamental en las estrategias de marketing, pero es el diseño visual el responsable de transmitir correctamente el mensaje. Esto significa que, más allá de lucir estéticamente agradable, debe tener un objetivo claro que alcanzar, así que no basta con que luzca bonito.

En ese sentido, tener nociones claras sobre el uso correcto, inteligente y estratégico de las tipografías es fundamental para el éxito del producto. Por tanto, hacer una evaluación detallada sobre lo que se pretende comunicar es el primer paso antes de comenzar a construir la pieza.

Todo trabajo editorial, publicitario, de promoción o venta, requiere de un buen diseño bien equilibrado, capaz de comunicar una idea.

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